Nuevo logo de Instagram: ¿mejor diseño o cambio innecesario?

Nuevo logo de Instagram

Instagram ha decidido cambiar su logotipo después de una década y, como suele ocurrir con cualquier modificación de identidad visual de una marca tan reconocible, el cambio no ha pasado precisamente desapercibido.

La reacción inicial de muchos usuarios ha sido de sorpresa, desconcierto e incluso rechazo. Y puedo entenderlo. Hay logos que necesitan una renovación porque han quedado anticuados, funcionan mal en pantallas actuales o ya no representan a la marca. Pero, sinceramente, no creo que ese fuera el caso de Instagram.

El nuevo logo abandona buena parte de la personalidad que tenía el anterior y apuesta por un diseño mucho más simple, basado en una nueva tipografía en minúsculas. Sobre el papel, la idea de modernizar una identidad visual puede tener todo el sentido del mundo. El problema es que simplificar un logotipo no necesariamente significa mejorarlo.

Y hay un detalle concreto que me resulta especialmente difícil de ignorar: la letra “r”. Porque una cosa es que un diseño sea diferente y otra que tengas que saber de antemano qué palabra estás leyendo para poder identificarla correctamente.

Nuevo logo de Instagram en PNG y SVG

Antes de continuar con el artículo, comparto los enlaces para descargar el logo de Instagram en formato PNG, fondo transparente. Y el nuevo logotipo de Instagram en SVG, son vectores para que modifiques el tamaño. Además, el archivo con la tipografía que se utiliza en el nuevo logo, que se llama Instagram Sans Script.

Nuevo logo de Instagram

Instagram tiene un nuevo logo después de 10 años

El cambio llega aproximadamente una década después de la anterior renovación importante de la identidad visual de Instagram. El diseño que conocíamos hasta ahora había conseguido algo bastante complicado: convertir un icono relativamente sencillo, inspirado en una cámara fotográfica, en uno de los símbolos más reconocibles de internet.

Pero conviene hacer una distinción que muchas veces se pierde cuando hablamos del “logo de Instagram”. Instagram tiene, por un lado, su conocido icono de cámara y, por otro, el logotipo tipográfico con la palabra Instagram. Y, en mi opinión, el primero tiene muchísimo más peso en el reconocimiento de la marca.

Cuando vemos el icono de Instagram, prácticamente no necesitamos que aparezca el nombre debajo para saber qué aplicación representa. Esa cámara estilizada, acompañada por el característico degradado, se ha convertido en una identidad gráfica tremendamente reconocible.

El nombre escrito es otra historia.

Así es el nuevo logotipo de Instagram

El nuevo diseño apuesta por una palabra, Instagram en minúsculas, con una tipografía mucho más limpia y contemporánea.

A primera vista, la intención parece bastante evidente: eliminar elementos que puedan sentirse innecesarios y construir una identidad que funcione bien en diferentes tamaños y dispositivos.

El problema es que simple no es necesariamente sinónimo de sencillo de leer. Y ahí es donde creo que el nuevo diseño empieza a tener dificultades.

La palabra tiene varias decisiones tipográficas que llaman la atención, especialmente las conexiones entre algunas letras. Hay ligaduras entre caracteres que funcionan bastante bien y que incluso me parecen elegantes.

Pero hay una que, para mí, rompe el equilibrio: la conexión de la “r” con la “a”.

¿Qué cambió respecto al diseño anterior?

El cambio no consiste simplemente en modificar ligeramente unas cuantas letras. La sensación general es distinta.

El logotipo anterior tenía una personalidad mucho más evidente. Su escritura cursiva hacía que la palabra funcionara prácticamente como una firma. Podía gustarte o no, pero tenía un carácter reconocible.

El nuevo diseño busca precisamente otra cosa: una apariencia más contemporánea, limpia y adaptable.

Y aquí aparece una de esas contradicciones interesantes del diseño de marcas: cuando una identidad ya es extremadamente reconocible, cualquier simplificación tiene que enfrentarse al riesgo de quitarle personalidad.

Instagram no es una startup desconocida que necesite explicar quién es. Es una de las marcas más reconocibles de internet. Por eso, la pregunta no debería ser solamente si el nuevo logo se ve moderno.

La pregunta es: ¿es mejor que el que había?

Nuevo logo de Instagram

¿Por qué Instagram decidió cambiar su logo?

La explicación del cambio está relacionada con la evolución de la identidad visual de Instagram y con la necesidad de mantener una imagen contemporánea que funcione en los diferentes dispositivos y contextos donde aparece la marca.

Es un argumento que hemos escuchado muchas veces en los últimos años.

Una empresa actualiza su logotipo porque quiere que sea más flexible, más limpio, más reconocible en diferentes tamaños o más apropiado para las plataformas digitales.

Y técnicamente puede tener todo el sentido. El problema es que esas razones no garantizan que el resultado sea visualmente mejor.

La explicación de Adam Mosseri

El cambio también ha sido explicado como parte de una evolución de la identidad de Instagram, manteniendo elementos reconocibles de la marca mientras se actualiza su apariencia.

Esto es importante porque no estamos ante una ruptura completa con la identidad anterior. Instagram sigue siendo Instagram. El icono sigue teniendo una enorme presencia y el nombre continúa utilizando elementos que permiten reconocer inmediatamente la marca. Pero una renovación de identidad no tiene que juzgarse únicamente por si podemos reconocerla.

Una pregunta mucho más interesante es qué ha ganado la marca con el cambio y qué ha perdido en el camino.

Modernizar una identidad que ya era reconocible

Aquí es donde tengo mis dudas.

Personalmente, nunca pensé que el logotipo de Instagram necesitara urgentemente un rediseño. No me parecía un gráfico malo ni uno que estuviera provocando problemas evidentes de reconocimiento.

Y hay algo más. En la propia aplicación, muchas veces ni siquiera vemos el nombre escrito con el logotipo. El icono de Instagram está tan asociado a la marca que es suficiente para identificarla.

Por eso me cuesta encontrar una razón realmente convincente para modificar una parte de la identidad que, al menos desde mi punto de vista, no necesitaba ser solucionada.

Tipografía del logo de Instagram

El problema del nuevo logo de Instagram está en la “r”

Y llegamos a mi principal problema con el nuevo diseño.

La “r” no parece una “r”.

Puede sonar como una crítica exageradamente específica, pero precisamente en un logotipo tipográfico los detalles importan muchísimo.

Si tomamos la palabra Instagram completa, nuestro cerebro sabe perfectamente qué está viendo. El contexto hace gran parte del trabajo.

Pero si alguien viera únicamente esa letra, sin el resto de la palabra, creo que tendría bastantes dificultades para identificarla.

¿Por qué parece que dice “Instagzam”?

Esta es probablemente la característica más llamativa del nuevo diseño.

La forma de la “r” puede provocar que algunas personas la interpreten como una “z”. De ahí salen lecturas como “Instagzam”, que pueden resultar graciosas, pero que también ponen de manifiesto un problema real de legibilidad. Porque el objetivo de una tipografía no es únicamente que se vea interesante.

También tiene que permitirnos leer. Y cuando una palabra contiene una letra que puede confundirse fácilmente con otra, especialmente dentro de una marca tan conocida, vale la pena preguntarse si la decisión estilística compensa esa pérdida de claridad.

En este caso, yo diría que no.

Las ligaduras que funcionan y la que no

Lo curioso es que no tengo ningún problema con todas las ligaduras del nuevo logo. De hecho, algunas me gustan.

Las conexiones entre determinadas letras, como las que se producen en la secuencia de “n” y “s”, me parecen elegantes. Se nota que hay una intención tipográfica detrás y que no se trata simplemente de colocar letras una junto a otra.

El problema aparece con la conexión entre la “r” y la “a”. Esa unión me resulta mucho más extraña y, sobre todo, perjudica la identificación de la letra.

Ahí es donde creo que el diseño cruza una línea complicada: una cosa es crear una ligadura distintiva y otra hacer que el lector tenga que descifrar qué letra está mirando.

El icono de Instagram importa más que el logotipo

Hay otra cuestión que me parece incluso más interesante: ¿cuánto importa realmente el cambio del logotipo de Instagram?

Porque cuando pensamos en Instagram, probablemente la primera imagen que aparece en nuestra cabeza no es la palabra escrita.

Es la cámara.

El famoso icono cuadrado con el degradado se ha convertido en la verdadera representación gráfica de la plataforma.

La cámara que todo el mundo reconoce

El isotipo tiene una ventaja enorme: funciona sin necesidad de texto.

Lo puedes ver en la pantalla de un teléfono, en una página web, en un botón para compartir contenido o en cualquier otro contexto, y prácticamente todo el mundo sabe qué representa.

Ese nivel de reconocimiento es muy difícil de conseguir. Por eso, desde mi perspectiva, el nuevo wordmark tiene una importancia secundaria. El icono es el que hace gran parte del trabajo de identificación de la marca. Esto también explica por qué el nuevo logo tipográfico puede parecernos extraño sin que nuestra percepción de Instagram como marca cambie demasiado.

Seguimos viendo la cámara. Seguimos viendo los colores. Seguimos asociando esos elementos con Instagram. Y seguimos reconociendo la aplicación en una fracción de segundo.

¿Realmente hacía falta cambiar el wordmark?

Aquí mi respuesta personal es bastante sencilla: yo no lo habría cambiado.

No porque piense que el diseño anterior fuera perfecto, sino porque no me parecía un problema que necesitara solución.

Un cambio de identidad puede estar plenamente justificado cuando una marca necesita reposicionarse, cuando su imagen ha quedado obsoleta o cuando el diseño ya no funciona correctamente en los medios actuales.

Pero también existe una tentación muy habitual en el branding: cambiar algo simplemente porque podemos cambiarlo. Y creo que las grandes marcas deberían tener especial cuidado con eso. Cuanto más reconocible es una identidad, más difícil debería ser justificar una modificación.

Nuevo logotipo de Instagram

Mi opinión sobre el nuevo logo de Instagram

Voy a decirlo de una manera bastante poco técnica: el nuevo logo me da la impresión de que alguien estuvo probando tipografías hasta encontrar una que le gustara.

Sé que, evidentemente, detrás de la identidad de una marca como Instagram hay mucho más trabajo que eso. Pero esa es la sensación que me produce al verlo.

Es demasiado simple. No necesariamente porque la simplicidad sea mala, sino porque no encuentro en ella una mejora evidente respecto al diseño anterior.

Y cuando eliminas personalidad de un logotipo para hacerlo más sencillo, esperas obtener algo a cambio: mayor claridad, mejor legibilidad, más versatilidad o una identidad más potente. En este caso, creo que la simplificación ha generado precisamente el problema contrario.

Es demasiado simple para una marca tan reconocible

Hay algo paradójico en el nuevo diseño.

Instagram es una marca enorme, con una identidad visual perfectamente establecida, pero su nuevo wordmark parece querer comportarse como si necesitara demostrar que es moderno.

Y no necesita demostrarlo. La propia marca ya tiene reconocimiento suficiente.

Por eso me parece que el anterior logotipo podía permitirse tener más personalidad. Instagram no necesitaba que su nombre escrito fuera extremadamente minimalista para parecer actual.

Y desde luego no necesitaba sacrificar parte de su legibilidad para conseguirlo.

¿Nos acabará gustando por pura costumbre?

Aquí, sin embargo, creo que viene la parte más interesante.

Probablemente terminaremos acostumbrándonos.

Y quizá incluso terminemos diciendo que nos gusta.

Esto ha ocurrido muchísimas veces con los cambios de identidad de grandes marcas. Primero vemos el nuevo diseño y nos parece raro. Después empezamos a verlo en todas partes. Lo asociamos una y otra vez con la misma empresa y nuestro cerebro termina almacenando esa forma como la nueva representación correcta.

Después de unos meses, quizá ya ni siquiera nos preguntemos por qué la “r” tiene esa forma. Simplemente sabremos que ahí dice Instagram.

Y dentro de unos años, incluso podríamos mirar atrás y pensar que el logo anterior era el extraño.

Esto es importante porque la familiaridad puede modificar nuestra percepción del diseño.

Que un logo termine gustándonos no significa necesariamente que el diseño sea objetivamente mejor. Puede significar simplemente que hemos aprendido a reconocerlo.

Nuevo logotipo de Instagram: ¿es realmente mejor?

Después de verlo con algo de distancia, mi opinión es que el nuevo logo de Instagram no necesitaba existir, al menos no desde el punto de vista de resolver un problema evidente.

El diseño anterior era reconocible, tenía personalidad y estaba asociado a una marca que no necesitaba demasiadas explicaciones.

El nuevo logotipo es más simple y moderno, sí. Pero también me parece menos distintivo y, especialmente por la forma de algunas letras, menos legible.

La “r” es el ejemplo perfecto.

Las ligaduras pueden aportar personalidad y elegancia cuando ayudan a construir una palabra visualmente interesante. Pero cuando una ligadura hace que una letra deje de parecerse a la letra que debería representar, creo que el recurso deja de funcionar.

Eso no significa que Instagram haya cometido un desastre de diseño. Tampoco significa que dentro de unos meses vaya a seguir pareciéndome tan extraño. De hecho, probablemente sucederá exactamente lo contrario. Lo veremos tantas veces que terminaremos aceptándolo.

Y quizá ese sea uno de los superpoderes de las grandes marcas: pueden convertir un diseño extraño en un diseño familiar simplemente repitiéndolo millones de veces.

El nuevo logo de Instagram demuestra una vez más que cambiar una identidad visual reconocible no es necesariamente mejorarla.

Instagram ya tenía algo que muchas marcas pasarían años intentando conseguir: un icono que prácticamente todo el mundo identifica de inmediato. El antiguo logotipo escrito tampoco parecía tener un problema grave que justificara una renovación radical.

El nuevo diseño es más sencillo y pretende ser más moderno, pero a mí me convence menos. Sobre todo por esa “r” que parece cualquier cosa menos una “r” y por unas ligaduras que, aunque en algunos casos me parecen elegantes, en otros complican innecesariamente la lectura.

Eso sí: seguramente acabaremos acostumbrándonos.

Lo veremos todos los días, en la aplicación, en páginas web, en capturas de pantalla y en millones de publicaciones. Y cuando llevemos suficiente tiempo viéndolo, probablemente dejará de parecernos extraño.

Quizá entonces hasta nos guste.

Pero una cosa es que aprendamos a querer un logo porque lo vemos constantemente y otra muy diferente es que el rediseño haya sido necesario.

En mi opinión, Instagram tenía un logo que funcionaba. Y cuando algo funciona tan bien, a veces el mejor rediseño es simplemente no tocarlo.

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